domingo, 25 de abril de 2010

Cine Bélico: Doce del Patíbulo (1967)

The Dirty Dozen, traducido como Doce del Patíbulo (en Argentina y España) o Los Doce del Patíbulo (en otros países) es una película bélica de 1967, dirigida por Robert Aldrich, basada en la novela del escritor E. M. Nathanson.

La película ganó un Premio de la Academia a los mejores efectos de sonidos, obteniendo además otras tres nominaciones: al mejor actor de reparto (John Cassavetes), al mejor montaje y al mejor sonido.

El mayor Reisman (Lee Marvin), un militar experto en la guerra de guerrillas, y toda una eminencia en el sabotaje del enemigo, recibe la orden de realizar una misión suicida, y muy sucia, que se basa en convertir la escoria del ejército en la verdadera élite. La mision consiste en lanzar un grupo de paracaidistas cerca a una mansión en la que oficiales del ejército alemán tienen instalado un puesto de alto mando, centro vacacional y fuerte de defensa, tomarla por sorpresa, dinamitar el sotano a fin de causar la muerte de la mayor cantidad de oficiales alemanes para desmoralizar al ejercito alemán, y por último, huir si es posible. Una vez ha seleccionado sus hombres, el mayor los entrena con mano dura pero justa, con lo que se gana la confianza del grupo, afrontando incluso a oficiales de mayor rango, con tal de demostrar que los buenos soldados siempre lo siguen siendo a pesar de sus errores. Cuando llega el momento, todos están preparados para llevar a cabo la misión, pero poco a poco se daña el plan, y tienen que improvisar a fin de cumplir con la misión.

Curiosidades:
La historia está contada con toques de fino humor, y cuenta con unas actuaciones sobresalientes por parte de Telly Savalas, Charles Bronson, John Cassavetes y el gran Lee Marvin.

Varios miembros del reparto original prestaron su voz para la pelicula de Joe Dante Small Soldiers, en la que interpretaban a guerrilleros de juguete.

Grandes Militares de la Historia: El Gran Capitán

Militar español al servicio de los Reyes Católicos. Nació en Montilla (Córdoba) el 1 de septiembre de 1453. Miembro de la nobleza andaluza (perteneciente a la Casa de Aguilar), siendo niño fue incorporado al servicio del príncipe Alfonso como paje y, a la muerte de éste, pasó al séquito de la princesa Isabel.

Fiel a la causa isabelina, inició la carrera militar que le correspondía a un segundón de la nobleza en la Guerra Civil castellana y en la de Granada, donde sobresalió como soldado (sitio de Tájara y conquista de Illora), espía y negociador, se hizo cargo de las últimas negociaciones con el monarca nazarí Boabdil para la rendición de la ciudad. En recompensa por sus destacados servicios, recibió una encomienda de la Orden de Santiago, el señorío de Orjiva y determinadas rentas sobre la producción de seda granadina, lo cual contribuyó a engrandecer su fortuna.

En 1495 fue requerido para una nueva empresa militar de sus soberanos, la intervención en la península Italiana. Desembarcó en Calabria al mando de un reducido ejército para enfrentarse a las tropas francesas que habían ocupado el reino de Nápoles, sobre el que Fernando de Aragón tenía aspiraciones. Maniobrando con gran habilidad y tras varios éxitos entre los que se incluyen la larga marcha a Atella que le permitió llegar oportunamente a combatir y que culminaron con la derrota y expulsión de los franceses, regresó a España en 1498, donde sus triunfos le valieron el sobrenombre de Gran Capitán y el título de duque de Santángelo.

En 1500 fue enviado a Italia por segunda vez con el encargo de aplicar, por parte española, el Tratado de Chambord-Granada (1500) que implicaba el reparto del reino de Nápoles entre los Reyes Católicos y Luis XII de Francia. Desde el principio se produjeron roces entre españoles y franceses por el reparto de Nápoles, que desembocaron en la reapertura de las hostilidades. La superioridad numérica francesa obligó a Fernández de Córdoba a utilizar su genio como estratega, concentrándose en la defensa de plazas fuertes a la espera de refuerzos.

El Gran Capitán derrotó en Ceriñola al ejército mandado por el duque de Nemours, que murió en el combate (1503), y se apoderó de todo el reino. Mando Luis XII un nuevo ejército, que fue igualmente vencido a orillas del Garellano (1504), y los franceses hubieron de rendir a la plaza fuerte de Gaeta y dejar libre el campo a los españoles. Terminada la guerra, Fernández de Córdoba gobernó como virrey en Nápoles durante cuatro años, con toda la autoridad de un soberano; pero, muerta ya Isabel, se hizo el Rey eco de los envidiosos del general y, temeroso de que se hiciese independiente, le quitó el mando, aunque no está demostrado que le pidiese cuentas. Si es cierto, en cambio, que no cumplió a tan ilustre caudillo los ofrecimientos que le había hecho. Pese a sus deseos de volver a Italia, Gonzalo, entonces, se retiró a Loja, donde murió en 1515.

El Gran capitán fue un genio militar excepcionalmente dotado que por primera vez manejó combinadamente la Infantería, la Caballería y la Artillería. Supo mover hábilmente a sus tropas y llevar al enemigo al terreno que había elegido como más favorable. Revolucionó la técnica militar mediante la reorganización de la infantería en coronelías (embrión de los futuros tercios). Idolatrado por sus soldados y admirado por todos, tuvo en su popularidad su mayor enemigo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Grandes Batallas Españolas: La batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571)

La armada aliada estaba formada por 70 galeras españolas (sumadas las propiamente hispanas con las de Nápoles, Sicilia, y Génova), 9 de Malta, 12 del Papado y 140 venecianas. La flota estaba confiada teóricamente a Juan de Austria y dirigida efectivamente por jefes experimentados como Gian Andrea Doria y los catalanes Juan de Cardona y Luis de Requesens. Marco Antonio Colonna, condestable de Nápoles y vasallo de España, era el almirante del papa. Las naves venecianas estaban al mando de Sebastián Veniero.

La desconfianza hacia los venecianos era tal que don Juan repartió 4.000 de los mejores soldados españoles en las galeras de la Señoría e hizo que éstas navegasen entreveradas con las de España. La Sublime Puerta lanzó un ataque a fondo contra Famagusta, último reducto de los venecianos en Chipre. Fuerzas turcas se apoderaron de Dulcino, Budua y Antivari, e incluso llegaron a amenazar la plaza de Zara.

Las armadas se encuentran en el golfo de Lepanto:

Don Juan de Austria constituyó una batalla central de 60 galeras en las que iban Colonna y Veniero con sus naves capitanas, flanqueada por otras batallas menores al mando de Andrea Doria, Alvaro Bazán y al veneciano Agustín Barbarigo. A Cardona se le dio una flotilla exploradora en vanguardia. A bordo iban cuatro tercios españoles de Lope de Figueroa, Pedro de Padilla, Diego Enríquez y Miguel Moncada. La infantería italiana era también de gran calidad. El 29 de septiembre abordo a la capitana de don Juan una fragata de Gil de Andrade con el anuncio de que los turcos esperaban en el golfo de Lepanto. Bazán aconsejaba entrar en el golfo y Andrea Doria temía aventurarlo todo en una jornada. La maniobra ordenada permitió cerrar el golfo y dio tiempo a una perfecta ordenación de la armada. El Almirante Alí Bajá concentró el esfuerzo sobre las galeras venecianas, que suponía menos aguerridas. El primer ataque turco fue neutralizado por Barbarigo, que fue herido de muerte. El consejo de don García de Toledo de recortar los espolones hizo más eficaz el empleo de la artillería. La Las bajas causadas por la arcabucería española fue decisiva en el combate cuerpo a cuerpo. En muchas de las galeras turcas los cautivos cristianos se rebelaron en lo más recio del combate. Fue un galeote cristiano quien cortó la cabeza del almirante Alí con su hacha de abordaje. Sólo 50 de las 300 naves turcas pudieron escapar.

Carácter decisivo de la victoria y consecuencias:
Es sabido lo laboriosa que fue la preparación de la cristiandad para enfrentarse de una forma decidida con el peligro turco. El único hombre que vio clara la situación desde el primer momento fue el papa Pío V. Incluso Felipe II, que tan amenazadas veía sus posesiones peninsulares por el enemigo, tardó mucho en convencerse de la necesidad de afrontar el peligro de frente y de asestar un golpe definitivo a los turcos. Sin embargo, y a pesar de todas las dificultades surgidas, el 7 de octubre de 1571 se dio la batalla de Lepanto, batalla que aparentemente fue una victoria total para los miembros de la Liga Santa. Sin embargo el carácter definitivo de la victoria cristiana ha sido discutido por muchos historiadores.

Pocas veces, si alguna, en la historia de los tiempos modernos, los frutos de una bella victoria han sido más vergonzosamente desperdiciados.(Merriman)

Aplazamientos, desconfianzas entre los aliados y la muerte del papa San Pío V provocaron la malversación del triunfo de Lepanto. Felipe II se sentía temeroso de un nuevo afianzamiento de la alianza francoturca; los venecianos se hallaban dispuestos, al cabo de cierto tiempo, a hacer una paz separada: si no hubiese sido por el entusiasmo de Don Juan de Austria, la Liga se habría deshecho... Pero las desconfianzas de Felipe -sus celos- hacia Don Juan de Austria, sus lentitudes características, dieron por resultado, al cabo de pocos meses, la caída de Túnez y la Goleta en poder de los turcos (1574). Así quedaba desvanecida la gloria de Lepanto. (Soldevila)

La victoria de Lepanto abría la puerta a las mayores esperanzas. Sin embargo, de momento, no trajo consigo ninguna clase de consecuencias. La flota aliada no persiguió al enemigo en derrrota, por diversas razones: sus propias pérdidas y el mal tiempo, a quien el imperio turco, desconcertado, debió tal vez su salvación. En este sentido, fue fatal la larga demora española del verano de 1571, pues, al colocar a los aliados victoriosos en los umbrales de la estación del mal tiempo, vinieron a interponerse ante la victoria, como treguas obligatorias, el otoño, el invierno y la primavera... Pero si, en vez de fijarnos exclusivamente en lo que viene después de Lepanto, paramos la atención en lo que precede a esta victoria, nos daremos cuenta de que viene a poner fin a un estado de cosas lamentable, a un verdadero complejo de inferioridad por parte de la Cristiandad y una primacía no menos verdadera por parte de los turcos. La victoria cristiana cerró el paso a un porvenir que se anunciaba muy próximo y muy sombrío. (Braudel)

El Juan Sebastián Elcano, nuestro buque escuela

Si bien no había escrito aún ningún artículo sobre la Armada Española, Armada histórica a la vez de gloriosa, es el momento de hacerlo y no hay mejor manera que comenzar con uno de sus buques insignia, el buque escuela Juan Sebastián Elcano. Este famoso bergantín tiene cuatro mástiles con los nombres de Blanca, Almansa, Asturias y Nautilus, nombres de cuatro buques escuela que le precedieron.

Recibe el nombre por el explorador español Juan Sebastián Elcano, capitán de la expedición de Fernando de Magallanes, tras la muerte de éste durante el viaje. El barco lleva también el escudo de armas de Elcano, que fue otorgado a la familia por el emperador Carlos I tras la vuelta de Elcano de la expedición que dio la vuelta al mundo en 1522. El escudo de armas es un globo terráqueo con el texto en latín Primus Circumdedisti Me (Fuiste el primero en circunnavegarme).

HISTORIA DEL BUQUE:

El proyecto de construcción del barco nace con un Real Decreto de 17 de abril de 1925, destinándose para ello un presupuesto de 7.569.794 pesetas y con el fin de sustituir a su predecesor, el buque escuela Minerva. Tomó el nombre de Juan Sebastián de Elcano en recuerdo del ilustre marino vasco. Su botadura tuvo lugar el 5 de marzo de 1927 siendo su madrina Carmen Primo de Rivera, hija del presidente del gobierno.

El 29 de febrero de 1928 realiza su viaje inagural entre Cádiz y Málaga, llevando un pasajero de excepción, el rey Alfonso XIII. De allí partió para Sevilla donde se celebraba la Exposición Universal, despertando la admiración de sus numerosos visitantes.

Su primer viaje transoceánico fue la vuelta al mundo en dirección opuesta a la ruta Magallanes-Elcano. Desde entonces ha realizado otras nueve, así como setenta y dos cruceros de instrucción, recorriendo más de millón y medio de millas náuticas por todos los mares del planeta. En él se han formado generaciones y generaciones de oficiales de marinos de la Armada, navegando con el viento y ayudados por el sextante y el compás.

Así mismo, Elcano ha participado en innumerables desfiles y regatas a lo largo de su dilatada existencia, dejando clara constancia de sus dotes marineras. Entre las principales cabe destacar la regata transoceánica Lisboa-Bermudas de 1964, la de 1966 entre Bermudas y Newport , la Gran Regata Colón'92 y la Gran Regata 2000. De entre los numerosos trofeos y distinciones conseguidos, quizá el mas importante sea la Boston Teapot, otorgada por la Sail Training Association en 1974. Esta distinción se concede anualmente al velero que consigue la mayor distancia sobre un circulo máximo entre dos puntos de la tierra en 124 horas.

En su ya larga trayectoria, el barco ha soportado numerosos temporales en cualquiera de sus numerosas manifestaciones (pamperos, ciclones, huracanes, tifones, monzones ,etc.), luchando contra olas de quince metros de altura y vientos de más de ciento sesenta kilómetros por hora. Historias relatadas por sus comandantes en sus crónicas que bien podrían figurar en los mejores relatos de aventuras.

Más información en: http://personales.mundivia.es/medusa

jueves, 8 de octubre de 2009

Regimiento de Infantería Ligeria SORIA 9

Al tratar el Regimiento Soria nº 9, nos encontramos posiblemente con la unidad más antigua de nuestro ejército, del que se tienen datos perfectamente documetados y aunque la organización como tal, de los tres Tercios Viejos, ordenada por Carlos I, se efectua en la década de 1530-1540, la mayoría de los autores, fija el embrión del Regimiento Soria nº 9 al año 1509, en el que el Rey Fernando V mandó a Italia una fuerza de 5.000 hombres, para la defensa de los Estados de Nápoles, atacados por los franceses.

Esta tropa que unos autores considera sin nombre específico y otros le otorgan el nombre de " Tercio de Zamudio ", debido al nombre de su primer jefe D. Pedro de Zamudio, se acantonaron en Italia a las órdenes del Virrey D. Ramón de Cardona.En el año 1513 recibe el nombre de " Tercio de Nápoles ", que le es confirmado, cuando se organizan los Tercios Viejos en el año 1537, con lo que ya podemos considerar definitiva su creación, en base a 3.000 hombres, distribuidos en tres coronelías de cuatro compañías cada una.

Conserva su nombre hasta que en el año 1590, se produce, con motivo de la sucesión del mando del entonces " Tercio de Nápoles ", entre D. Sancho de Leiva y su sucesor D. Alonso de Idiáquez Gaspar, un acto general de indisciplina, que obliga a D. Alejandro de Farnesio a disolver el Tercio. No obstante y por imperativos de las guerras, se vuelve a organizar un nuevo Tercio en 1591, en base a tropas de Italia, al que se le asigna el historial del " Tercio de Nápoles " y la denominación de " Tercio Departamental de Bramante ", siendo su nuevo Maestre de Campo D. Luis de Velasco.

Mantiene la denominación hasta que en el año 1700 se le da el nombre de " Tercio Departamental de Bramante nº 3 " y con las reformas orgánicas de 1705 se le cambia el nombre por el de " Regimiento Departamental de Bramante nº 3 " , pasando posteriormente en el año 1715 a " Regimiento de Infantería Soria nº 3 " .En el año 1718 toma la denominación de " Regimiento de Infantería Soria nº 8 ", que cambia en 1741 por " Regimiento de Infantería Soria nº 9 " y nuevamente en 1769 el de " Regimiento de Infantería Soria nº 8 ".

En plena Guerra de Independencia toma en el año 1811 el nombre de " Regimiento de Infantería Ausona nº 8 " y una vez finalizada dicha Guerra y en el año 1815 se le cambia la numeración por la de " Regimiento de Infantería Ausona nº 11 ", que conserva hasta la remodelación de los regimientos en batallones sueltos, con lo que adquiere en el año 1823 los nombres de " Batallón de Infantería nº 21 " y " Batallón de Infantería nº 22 " Un año después en 1824 toma nuevamente el pie de Regimiento con la denomianción de " Regimiento de Infantería Extremadura nº 8 ", que cambia en 1828 por el de " Regimiento de Infantería Soria nº 8 " y nuevamente en 1834 por el de " Regimiento de Infantería Soria nº 9 "Pasa casi un siglo sin modificar su nombre hasta que en el año 1931, con las reformas de la República se fusiona con el Regimiento Granada nº 34 y se les otorga la denominación de " Regimiento de Infantería nº 9 ".

En el año 1935 cambia el nombre por el de " Regimiento de Infantería Granada nº 9 " y durante la guerra civil española, ya en 1936 cambia la numeración por la de " Regimiento de Infantería Granada nº 6 " y una vez finalizada la citada guerra civil, en 1939 se reorganiza el Regimiento en base a tres batallones con el nombre de " Regimiento de Infantería nº 6 "En el año 1944 toma nuevamente el nombre de " Regimiento de Infantería Soria nº 9 " y en 1959 con los cambios de Regimientos en Agrupaciones, se le llamó " Agrupación de Infantería Soria nº 9 " y nuevamente en 1963 pasa a ser el " Regimiento de Infantería Soria nº 9 "El el año 1965 se le conoce como " Regimiento de Infantería Mixto Soria nº 9 " y finalmente en estos últimos años en los que estuvo a punto de disolverse en 1996, cuando se encontraba ubicado en Sevilla como " Regimiento de Infantería Mecanizado Soria nº 9 ", es trasladado definitivamente a las islas Canarias con el nombre de " Regimiento de Infantería Ligera Soria nº 9 ", donde permanece en la actualidad.

EN MEMORIA DEL CABO PERTENECIENTE A ESTE REGIMIENTO, CRISTO ANCOR CABELLO SANTANA, ASESINADO EN UN ATENTADO EN AFGANISTÁN EL PASADO 7 DE OCTUBRE, MIENTRAS CUMPLÍA CON SU MISIÓN

sábado, 5 de septiembre de 2009

Turismo Militar: Los Invalidos de París

El Hotel de los Inválidos es un monumento de Paris que mediante un edicto real mandó construir el rey Luis XIV en 1670, a los efectos de recibir a los soldados heridos de guerra o demasiado ancianos para el servicio, como una forma de asegurar ayuda y asistencia a aquellos que expusieron su vida en defensa de la monarquía.

El proyecto para la construcción del hotel (que recuerda un poco al Escorial de Felipe II en España) se confió a Libéral Bruant y en sólo tres años la construcción del conjunto estuvo terminada. En octubre de 1674 se instalaron los primeros soldados. Para fines del siglo XVII, el hotel albergaba unos 4000 pensionados, quienes para combatir el ocio trabajaban en talleres confeccionando uniformes, calzados y tapicerías.Los heridos de mayor seriedad, alrededor de una centena, fueron recibidos en el Hospital, instalado en el sudeste del edificio. Este hospital aún funciona, mientras que las habitaciones de los pensionados dispuestas alrededor del patio se han convertido en museos.En la parte sur del imponente conjunto se encuentran las iglesias: la Iglesia del Domo y la Catedral de San Luis des Invalides, que si bien arquitecturalmente forman parte del mismo conjunto cumplieron funciones diferentes.

La Iglesia del Domo debe su nombre precisamente a su gran domo dorado, que se eleva a 100 metros destacándose en el paisaje parisino y que fuera proyectada por Jules Hardouin-Mansart. Trabajaron en ella los artistas más importantes de Luis XIV, tales como Charles de la Fosse, Jouvenet y Girardon, y fue inaugurada en 1706 como iglesia real. Bajo Napoleón I, el Domo se vuelve panteón recibiendo glorias militares de Francia, tales como Turenne y Vauban, y Rouget de Lisle, autor de La Marsellesa, entre otros. Desde su construcción, el domo fue recubierto de oro cinco veces, para lo cual fueron necesarios, cada vez, más de diez kilos de ese metal...

La Iglesia de San Luis des Invalides, conocida como Iglesia de los Soldados, se terminó de construir en 1679 y fue destinada al culto de los pensionados. La bóveda es adornada por los trofeos militares de Francia y encierra una cava con los restos de numerosos gobernadores del hotel, mariscales y jefes militares.En 1840 los restos de Napoleón fueron traidos desde la isla Santa Elena e inhumados en la Iglesia de San Luis, por decisión del rey Luis Felipe.
El mismo hizo modificar en 1842 la estructura del Domo a fin de construir una tumba para el Emperador, obra del arquitecto Visconti.
Las cenizas de Napoleón fueron colocadas en 1861 bajo el Domo, en una importante tumba de piedra roja de Rusia, rodeada de una galería circular con bajorrelieves que recuerdan las acciones de su reinado y una estatua suya portando los emblemas imperiales. También se encuentran bajo el domo los restos de sus dos hermanos y su hijo.
En el Hotel des Invalides funcionan actualmente varios museos: el Museo de la Armada, uno de los más importantes museos de arte e historia militar del mundo, la Galería Real de Planos en relieve (una colección que incluye 1000 m2 de maquetas), el Museo de la Artillería, cuyas piezas adornan los patios y al que pertenecen también los cañones que se ven en la entrada, y luego de la Segunda Guerra Mundial se crearon los museos del Orden de la Liberación y de Historia Contemporánea.
Al norte, el gran patio central se prolonga en una extensa explanada pública que llega hasta el Sena. Cruzando el hermoso puente Alejandro III se llega en la otra orilla al Grand Palais y al Petit Palais.

domingo, 30 de agosto de 2009

Grandes Militares de la Historia: Napoleón Bonaparte

Napoleón Bonaparte (Ajaccio, 15 de agosto de 1769 – Santa Helena, 5 de mayo de 1821) fue un militar y gobernante francés, general republicano durante la Revolución y el Directorio, artífice del golpe de Estado del 18 de Brumario que le convirtió en Primer Cónsul (Premier Consul) de la República el 11 de noviembre de 1799; cónsul vitalicio desde el 2 de agosto de 1802, el 18 de mayo de 1804 fue proclamado Emperador de los Franceses (Empereur des Français) y coronado el 2 de diciembre; proclamado Rey de Italia el 18 de marzo de 1805 y coronado el 26 de mayo, ostentó ambos títulos hasta el 6 de abril de 1814 y, nuevamente, desde el 20 de marzo hasta el 22 de junio de 1815.

Durante un periodo de poco más de una década, adquirió el control de casi toda Europa Occidental y Central por conquistas o alianzas y sólo fue tras su derrota en la Batalla de las Naciones cerca de Leipzig en octubre de 1813 que se vio obligado a abdicar unos meses más tarde. Regresó a Francia en lo que es conocido como los Cien Días y fue decisivamente derrotado en la Batalla de Waterloo en Bélgica, el 18 de junio de 1815, siendo exiliado a la isla de Santa Elena, donde falleció.

Napoleón es considerado como uno de los mayores genios militares de la Historia, habiendo comandado campañas bélicas muy exitosas, aunque con ciertas derrotas igualmente estrepitosas. Sus agresivas guerras de conquista se convirtieron en las mayores guerras conocidas hasta entonces en Europa, involucrando a un número de soldados jamás visto en los ejércitos hasta entonces.

Además de estas proezas bélicas, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un «monarca iluminado» debido a su extraordinario talento y capacidad de trabajo. Otros, sin embargo, lo consideran un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas, y uno de los personajes más megalómanos y nefastos de todos los tiempos.

Se le considera el personaje clave que marcó el inicio del siglo XIX y la posterior evolución de la Europa contemporánea.Sus soldados lo llamaban el Pequeño Cabo (Le Petit Caporal), en tanto que los ingleses se referían a él con el despectivo Boney y las monarquías europeas como el tirano Bonaparte, el Ogro de Ajaccio o el Usurpador Universal.